En un mundo lleno de especializaciones, apuesto a la conexión humana.
28 años acompañando
a personas en los momentos que importan
Soy Eduardo Gianutti, psicólogo clínico. Trabajo con adultos y parejas que atraviesan períodos difíciles: angustia, crisis, desgaste emocional, distancias que duelen. Desde donde estés, podemos encontrar un camino.
Cada persona que llega trae una historia que merece ser escuchada, no clasificada
Empecé a ejercer en 1997, en hospitales públicos de Buenos Aires — el Rivadavia, los centros de salud mental de la Ciudad — y desde entonces no dejé de aprender de cada persona que confió en este espacio. He trabajado con adultos en crisis, con parejas al borde del quiebre, con personas en situaciones de violencia, con comunidades vulneradas en sus derechos. Cada uno de esos contextos me enseñó algo que ningún libro puede enseñar: a escuchar sin apuro.
“En 28 años de trabajo clínico aprendí que los diagnósticos son herramientas útiles, pero nunca reemplazan a la persona ni su historia.”
Trabajo con un enfoque integrador: tomo del psicoanálisis la profundidad y la atención a lo que no se dice, de la Terapia Dialéctico Conductual (DBT) las herramientas concretas para regular emociones en momentos de alta intensidad, y de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) la capacidad de moverse hacia lo que realmente importa, aun cuando el dolor está presente.
No existe un método único que funcione para todos. Por eso construyo el proceso terapéutico junto con cada persona, respetando sus tiempos, su modo de hablar, lo que puede y lo que todavía no puede. Mi rol no es decirte qué hacer: es acompañarte a encontrar lo que ya sabés pero que la angustia no te deja ver.
Si estás atravesando un momento difícil, si vivís lejos de Argentina y sentís que necesitás un espacio donde hablar con alguien que entiende tu cultura y tu modo de ver el mundo — este puede ser ese lugar.
¿Cómo es trabajar conmigo?
La primera vez que alguien llega a terapia suele tener dudas: no sabe bien qué decir, si lo que le pasa “es suficiente” para consultar, qué va a encontrar del otro lado. Esas dudas son normales y forman parte del proceso.
Mi manera de trabajar es cercana pero respetuosa de los límites de cada uno. No hay apuro, no hay un guion. Hay espacio para que la persona pueda ir diciéndome lo que necesita, a su ritmo.
Las sesiones son por videollamada (Zoom o similar), tienen una duración de 50 minutos, y se coordinan con anticipación en el horario que mejor te funcione. Si vivís en Europa, podemos buscar un horario que no te complique la jornada.
La primera entrevista es exploratoria: sirve para conocernos, para que me cuentes qué te trajo, y para que los dos podamos evaluar si es un buen punto de partida para trabajar juntos. Sin compromiso previo.
Preguntas frecuentes
- ¿Necesito haber hecho terapia antes? No. Muchas personas llegan por primera vez.
- ¿Cómo es la primera sesión? Una conversación, sin protocolos. Me contás lo que te trae y vemos juntos si podemos trabajar.
- ¿Qué pasa si estoy fuera de Argentina? Atiendo a personas en cualquier país. La modalidad online funciona igual de bien.
- ¿Cómo se paga si vivo en el exterior? Tengo opciones de pago internacionales. Consultame y te explico.
- ¿Cuánto dura el proceso? Depende de cada persona y objetivo. Lo evaluamos juntos a medida que avanzamos.
¿Querés dar el primer paso?
No hace falta estar en crisis para pedir ayuda. A veces alcanza con sentir que algo no está bien, y querer encontrar un lugar donde pensarlo con alguien.